Genética, Epigenética y Ambiente.
- Magali Macías Hinostroza

- 9 mar
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La obesidad es una enfermedad multifactorial en la que intervienen ambientes obesogénicos, factores psicosociales y variantes genéticas. (1)
En las últimas décadas, más de 1000 estudios GWAS (Genome-Wide Association Study) se han publicado, identificándose 165 rasgos en humanos y múltiples SNP (Polimorfismos de un sólo nucleótido) en individuos con y sin obesidad, permitiendo localizar locus genéticos y genes asociados a esta enfermedad (1). El primero de los genes descubierto a través de GWAS en pacientes europeos con diabetes mellitus tipo 2, con susceptibilidad a la obesidad, fue FTO. (del inglés, FaT mass and Obesity associated gene) (2,3).
Actualmente, se ha determinado que, al menos, ocho genes están directamente implicados en el desarrollo de la obesidad. Entre ellos están: el gen de la leptina (LEP), su receptor (LEPR), la proopiomelanocortina (POMC), la prohormona convertasa 1 (PCSK1), el receptor de melanocortina 4 (MC4R), el homólogo single-minded 1 (SIM1), el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y el gen del receptor de tirosina-cinasa neurotrófico tipo 2 (NTRK2). Estos genes forman parte de un grupo amplio, de más de 500 genes, vinculados a la obesidad (1,2,3)

Interacción gen-ambiente
La epigenética se refiere a los cambios heredables en la expresión génica que no implican modificaciones en la secuencia del ADN, como la metilación del ADN, la modificación de histonas y la acción de ARN no codificantes (1,2). Estos mecanismos pueden afectar la adipogénesis, la acumulación de grasa y la homeostasis energética (2,3)
Se han identificado modificaciones epigenéticas en genes asociados con la obesidad que varían dependiendo de factores ambientales, como la dieta y la actividad física. En un estudio como parte de la European Prospective Investigation of Cancer (EPIC), demostró que las personas con variantes en el gen FTO pueden tener una menor predisposición a sus efectos cuando la persona realiza actividad física. La investigación demostró que la actividad física puede reducir el impacto de los factores genéticos de obesidad hasta en un 40 % (3). Del mismo modo, dietas ricas en grasas pueden amplificar el efecto de ciertos SNP, como la variante en el gen de la apolipoproteína A-II (APOA2), que interactúa con las dietas ricas en grasas saturadas y modula el riesgo de obesidad (2,3)
También los hábitos nutricionales de la madre durante el embarazo pueden alterar el desarrollo fetal y contribuir a la obesidad en etapas posteriores de la vida. Existe evidencia que sugiere que los cambios en la metilación del ADN conducen a la obesidad programada. (1,2,3). Así, se descubrió que el consumo excesivo de grasa durante el embarazo provocó hipermetilación en la región promotora de POMC, que permaneció durante un largo período en la descendencia, provocando eventualmente problemas metabólicos. (3)

Tomado de Bibliografía 1.
Mecanismos Epigenéticos: Metilación de ADN, Modificación de Histonas y desregulación de MicroARN.
Otro estudio confirmó que los niveles de metilación del promotor de los genes TNF-α y leptina son menores en mujeres obesas que responden eficazmente a la restricción calórica; es decir, si bien las alteraciones medioambientales (consumo de ultraprocesados, sedentarismo, deprivación del sueño, ambiente intrauterino adverso, etc.) pueden modificar la expresión de nuestros genes; el tener hábitos saludables contribuye a revertir dichos efectos negativos. (3)
Bibliografía
Khanh Trang and Struan F.A. Grant. Genetics and epigenetics in the obesity phenotyping scenario. Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders. 2023
Ionel Sandovici, Tiago Morais, Miguel Constância, and Mariana P. Monteiro. Epigenetic Changes Associated With Obesity-related Metabolic Comorbidities. Journal of the Endocrine Society, 2025. https://doi.org/10.1210/jendso/bvaf129
Obesity and genetics in clinical practice: Translational possibilities.
Nutr Clin Med 2025; 19 (1): 1-18 DOI: 10.7400/NCM.2025.19.1.0005




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